🌿 ¿Y si el secreto está en encontrar tu lugar? Siempre me gustó hacer deporte, pero tengo que reconocer que hacer gimnasia nunca fue lo mío. Con el paso de los años, entre el trabajo, el estudio, la familia, la casa y tantas responsabilidades, el tiempo para la actividad física se fue esfumando. Más de una vez me inscribí en un gimnasio con todas las ganas de comenzar… y, al poco tiempo, terminaba abandonando. ¿Te pasó alguna vez? Hoy, con otra mirada, me pregunto: ¿Y si no se trata solamente de tener voluntad, sino de encontrar el contexto adecuado? Hace un tiempo descubrí algo que cambió mi manera de vivir la actividad física: encontré mi lugar y, sobre todo, encontré personas con quienes compartirlo. Una profesional que nos motiva, compañeras con una energía maravillosa y un espacio donde no solo ejercitamos el cuerpo, sino que también compartimos conversaciones, experiencias, risas y pequeños momentos de nuestra vida cotidiana. Y descubrí que esa energía grupal es fund...
¿Hace cuánto no hacés algo simplemente porque te gusta? Vivimos a mil. Trabajo, compromisos, familia, obligaciones, pendientes… La semana se llena rápidamente y muchas veces lo primero que dejamos para después es aquello que no es urgente, pero nos hace bien . “Cuando tenga tiempo vuelvo a pintar.” “Algún día retomo esas clases.” “Cuando esté menos ocupada…” Y así pueden pasar semanas, meses o incluso años. Pero quizás podríamos preguntarnos: ¿el tiempo para aquello que disfrutamos aparece… o tenemos que elegir hacerlo aparecer? Una pausa para disfrutar Los hobbies pueden ser mucho más que una forma de ocupar nuestro tiempo libre. Pintar, cocinar, bailar, cultivar plantas, leer, hacer música, sacar fotografías, tejer, hacer cerámica, caminar o simplemente crear algo con nuestras manos puede convertirse en nuestro cable a tierra . En mi caso, lo encuentro en la cerámica y en la pintura. Cuando estoy creando, algo cambia. Por un rato logro salir de las preocupaciones, mi atenc...
¿Hace cuánto que no hacemos una pausa? Vivimos rodeados de rutinas, compromisos, horarios y cosas por resolver. Muchas veces pasamos de una actividad a otra casi automáticamente, cumpliendo con lo que tenemos que hacer, pero sin detenernos a pensar cómo estamos viviendo eso que hacemos . Y en ese ritmo podemos perder de vista lo verdaderamente importante: estar presentes con nosotros mismos, disfrutar de nuestros afectos, valorar un encuentro, una conversación, un abrazo o simplemente un momento de tranquilidad. A veces, simplemente, necesitamos hacer una pausa. No necesariamente para detenerlo todo, sino para mirarnos y preguntarnos : ¿Cómo estoy? ¿Estoy disfrutando de lo que tengo? ¿Hay algo que deseo y sigo postergando? ¿Estoy dedicando tiempo a las personas y a las cosas que realmente me importan? Quizás una pausa no cambie nuestra rutina, pero puede cambiar la manera en que la transitamos. Este blog nace con esa intención: crear un pequeño espacio para detene...
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