Lo que yo veo... ¿Es lo único que se puede ver?
Lo que yo veo… ¿es lo único que se puede ver?
¿Cuántas veces sentimos que no estamos en la misma sintonía con los demás?
Nos fastidia que el otro no nos entienda, que no vea algo que para nosotros parece evidente o que interprete una situación de una manera completamente diferente.
Y entonces pensamos:
“¿Cómo puede no verlo?”
“¿Por qué no me entiende?”
“Si está clarísimo…”
Pero quizás vale la pena hacer una pausa.
Porque todos miramos lo que sucede desde algún lugar: desde nuestra historia, nuestras experiencias, nuestros aprendizajes, nuestras emociones y también desde el momento que estamos atravesando.
Una misma realidad, distintas miradas
Lo que para mí es un 6, desde el lugar del otro puede ser un 9.
Esto no significa que todas las miradas sean iguales ni que siempre tengamos que estar de acuerdo. Significa reconocer que mi manera de ver una situación es una perspectiva posible, no necesariamente la única.
Tal vez, antes de intentar convencer al otro, podríamos detenernos y preguntarnos:
¿Desde dónde estoy mirando yo esta situación?
¿Qué estará viendo el otro que yo no estoy viendo?
¿Estoy intentando comprenderlo o solamente demostrar mi punto de vista?
A veces cambiar de perspectiva no cambia lo que sucedió, pero sí puede cambiar la manera en que nos relacionamos con lo sucedido y con los demás.
Mi pausa
Antes de reaccionar frente a alguien que piensa diferente, te propongo una pequeña pausa:
¿Qué podría descubrir si, por un momento, intentara mirar desde su lugar?

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